
La disciplina del colegio era estricta. Una antigua estudiante, de entre los años de 1930 y 1940, cuenta que las alumnas internas —cuyas familias por lo general vivían fuera de San Salvador— solamente podían salir una vez al mes, un domingo de 7:30 a.m. a 5:30 p.m. A las señoritas se les acompañaba celosamente y no se les estaba permitido hablar con varones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario